Casos especiales

Rudolf es uno de esos casos que te encoge el alma, un ser tan sensible y bueno que injustamente ha sufrido lo inimaginable por culpa de algún malnacido humano... Gracias al aviso de una persona, lo encontramos en pleno invierno tirado en un riachuelo, helado y herido de lo que parecía ser un disparo; ninguna otra cosa podría explicar sus heridas. Tenía los codos destrozados y un agujero enorme en el pecho. No había fractura pero sí tendones afectados, por lo que estuvo varias semanas sin poder caminar, no movía las patas delanteras. Aguantó las curas diarias como un campeón sin rechistar a la persona q lo curaba, aunque en el vete teníamos q ponerle el bozal ya t tiene mucho miedo de las personas y se ponía nervioso. Poco a poco las heridas fueron cicatrizando, a medida que él sentía menos dolor y empezaba a erguirse y apoyar sutilmente las patitas. Tres meses después está muchísimo mejor, ya anda bastante bien, puede correr e incluso saltar!! Está empezando a jugar con los compañeros y a disfrutar de la vida, a ratos se le ve feliz. Todavía tiene mucho miedo de las personas, solo confía un poco en los q lo tratamos desde que llegó. Necesitará tiempo para poder entender q nada malo volverá a pasarle y q ahora solo le toca ser feliz como merece. Ya está castrado y preparado para encontrar el mejor de los hogares. Busca una familia con más perros q le ayude a superar sus miedos y q le de la buena vida q siempre debió tener. Está en Ronda (Málaga ) pero podría viajar si es necesario. Contacto ARPA 677 650 842 o Arpa Simbiosis